ERIC Digest 151 - SEPTIEMBRE 2001
Instrucción en el Hogar
por Patricia M. Lines
La instrucción en el hogar -la educación de los niños bajo la supervisión de los padres en vez de profesores de escuela ha crecido sistemáticamente en las décadas pasadas. Antiguamente, muchos alumnos estudiaban en casa, sin embargo, desde comienzos del siglo veinte, los colegios se transformaron en lugares comunes y los Estados adoptaron leyes obligatorias de asistencia escolar. Sólo algunos Estados permitieron la instrucción en casa como una excepción a los requerimientos de asistencia. Otros, requerían que sólo los padres fueran los educadores de sus hijos, sin hacer especificación de los medios.
Como resultado, los instructores domésticos se exponían a ser multados o encarcelados. Sólo un pequeño grupo de afortunados habitaba en jurisdicciones donde no los perseguían. Otras familias encontraron protección en colegios públicos o privados que les permitían matricularse en estudios independientes y luego volver a casa. La mayoría de las familias sólo deseaban pasar desapercibidas. Gradualmente, Estado por Estado, la legislatura, los tribunales estatales y el procurador general o el consejo estatal hicieron de la instrucción en el hogar una actividad legítima.
El presente Digest discute el alcance de la instrucción contemporánea en el hogar y su situación legal, describe recursos disponibles, presenta evidencia en el rendimiento de los alumnos que estudian en casa y deja constancia de cómo la opinión pública, respecto de esta práctica, ha cambiado a través de los años.
¿Cuántos Alumnos Estudian en Casa?
El número de estudiantes que recibe educación en su propia casa ha crecido desde 10.000 o 15.000 alumnos, a fines de los sesentas, hasta aproximadamente 1.000.000 al concluir el 2001 (aproximadamente el 2% de la población en edad escolar). El Centro Nacional de Estadísiticas para la Educación [The National Center for Education Statistics], basado en una encuesta realizada en la primavera de 1999, estimó que entre 694.000 y 958.000 alumnos entre kindergarden y cuarto medio (año 12), estaban completamente o en parte estudiando en el hogar (Bielick y otros, 2001).
En la actualidad, la taza de crecimiento parece estar decreciendo. Los informes de exámenes de 18 Estados (Bunday 2001) sugiere un 11% de crecimiento por año desde otoño de 1995 a la primavera de 1998. Esta es una drástica caída, desde una taza de crecimiento anual de un 24% por los mismos Estados en los tres años precedentes. Estimando un crecimiento anual de un 10%, para el año escolar 2001-02, habrá un incremento de los alumnos sujetos a prácticas de educación doméstica, desde 923.000 a 1.275.098.
Las familias que eligen educar a sus hijos en casa provienen de los más importantes orígenes étnicos, culturas y religiones y de todos los niveles de ingreso. Sin embargo, los estudiantes domésticos son más frecuentemente religiosos, conservadores, blancos, mejor educados y forman parte de una familia con ambos padres, en comparación con la familia promedio norteamericana. Las famililas que educan a sus hijos en casa, tienden a tener mayor cantidad de hijos y pertenecen a la clase media (Bielick y otros 2001; Henke y otros 2000; Rudner 1999).
Los padres que educan a sus hijos en casa son más propensos a votar, contribuyen dinero a causas políticas, contactan a autoridades elegidas para darles su punto de vista, asisten a reuniones públicas o a movilizaciones, o se incorporan a la comunidad y participan como voluntarios en asociaciones (Smith y Sikkink 1999). Esto es así incluso cuando los investigadores comparan sólo a familias con características similares, incluyendo educación, ingresos, edad, raza, estructura familiar, ubicación geográfica y número de horas trabajadas por semana.
¿Cuál es el Estatus Legal de la Educación en el Hogar?
Hoy en día, la educación en el hogar es legal en todos los Estados Unidos. La ley estatal generalmente requiere que los padres que educan a sus hijos en casa llenen un formulario con información básica, ya sea con el Estado o con alguna agencia de educación local. Más de la mitad de los Estados requieren algún tipo de evaluación bajo algunas o todas las opciones de educación doméstica disponibles bajo la ley del Estado. Normalmente esta evaluación incluye tomarle pruebas a los estudiantes, pero algunos Estados aceptan evaluaciones de portafolio o las evaluaciones del profesor. Con mucho menos frecuencia, los Estados tienen requerimientos consistentes en evaluar el nivel educacional de los padres o someterlos a pruebas. Algunos Estados requieren la presentación de un plan curricular. Los padres no necesitan certificarse como educadores.
La Corte Suprema de los Estados Unidos no ha fallado en concreto sobre la educación en el hogar, aunque parece claro que normalizaciones razonables serán permitidas. La Corte ha encontrado problemas constitucionales con los requisitos obligatorios de los colegios en Wisconsin vs Yoder (1972), una decisión limitada que involucra a los Amish. Yoder ha llevado a algunas cortes menores ha extender mayor protección a las familias con orientación religiosa, comparada con aquellas de orientación secular.
Una nueva fuente de tensión legal ha surgido sobre las solicitudes por acceso de tiempo parcial a los colegios públicos o a los programas extracurriculares. Mucho depende del ambiente legal y político del Estado. El Departamento de Educación de los Estados Unidos considera que los estudiantes domésticos (y todos los estudiantes educados privadamente) reúnen los requisitos para los progamas financiados federalmente, como los programas para niños con limitaciones, si el niño cumple con los requisitos establecidos por el distrito para obtener ese tipo de ayuda.
¿Qué Tipo de Recursos Utilizan las Familias de Educación Doméstica?
Los padres son, por supuesto, el recurso principal. Típicamente la madre toma el liderazgo, aunque normalmente el padre también se incorpora. Tal vez uno de diez padres toma la responsabilidad principal.
Grupos locales como estatales de apoyo ofrecen consejo y asistencia. Algunas veces, varias familias comparten deberes educativos. Grupos de apoyo locales se forman rápidamente si hay un número suficiente de familias que practiquen este tipo de educación en un área. Hay al menos una asociación a nivel estatal de educación doméstica en cada Estado y en algunos Estados hay doce o más asociaciones regionales. A menudo los padres pueden examinar los materiales de instrucción en una feria del libro o en una reunión de asociación.
Otros recursos comunes incluyen, bibliotecas, museos, colegios [colleges], parques, iglesias, negocios locales y escuelas. Muchas editoriales grandes y pequeñas ofrecen paquetes curriculares, libros, periódicos y otros materiales para ser utilizados en la instrucción doméstica.
Los programas públicos están creciendo. Alaska auspicia el Colegio Central de Aleyeska [Aleyeska Central School] donde los profesores en Juneau trabajan con estudiantes de todo el Estado por medio del correo, Internet, el teléfono y visitas ocasionales al hogar. En California los estudiantes se pueden matricular en un programa de estudios independientes de un colegio público. La leyes de Washington y Iowa requieren que los colegios públicos admitan a estudiantes de tiempo parcial. Algunos colegios públicos ofrecen centros especializados de enseñanza doméstica donde las familias pueden obtener recursos y apoyo institucional o donde los alumnos pueden tomar clases (Hardy 2001; Lines 2000b). Se calcula que el 18% de los alumnos domésticos se matricula en colegios por tiempo parcial; un 5% se matricula por 9 o más horas por semana (Bielick y otros 2001).
¿Cómo es el Desempeño de los Estudiantes Domésticos en términos Académicos y Sociales?
Los investigadores no están en condiciones de decir si el mismo grupo de niños tendrá un mejor o peor desempeño académico en la sala de clases o en el hogar. Los datos de evaluaciones estatales no reflejan necesariamente a todos los estudiantes domésticos porque no todos cumplen con los requisitos de examinación. Otros esfuerzos de evaluación dependen de los voluntarios.
Tomando en cuenta esta advertencia, donde la información está disponible, los estudiantes domésticos se desempeñan bien. Por ejemplo en Alaska, el Colegio Central de Alyeska ha evaluado a sus estudiantes domésticos por varias décadas. Como grupo, normalmente está sobre el promedio, en cualquier materia y en todos los niveles. El mayor estudio hasta la fecha, comisionado por la Asociación de Defensa Legal de la Educación Doméstica [Home School Legal Defense Association], incluye a 12.000 estudiantes examinados por medio de los servicios de evaluación de la Universidad de Bob Jones. Los estudiantes domésticos se ubican entre el 62 y el 91 por ciento de las normas nacionales dependiendo del grado y del área del ramo (Rudner 1999).
Al menos uno de los estudios es sorprendente; sugiere que el logro de los estudiantes no se relaciona con el resultado educacional alcanzado por el padre (Duvall y otros 1997). Esto es consistente con los estudios de tutoría que sugieren que el nivel educacional del tutor tiene muy poco que ver con el desempeño del alumno.
La admisión a las escuelas también puede sugerir éxito. Los estudiantes domésticos son admitidos en más de 1000 distintas escuelas y universidades (Bunday 2001).
Hay desacuerdo acerca de si la educación doméstica ayuda u obstaculiza el desarrollo social del estudiante. Los estudiantes domésticos ocupan menos tiempo con sus iguales que con gente de distintas edades. La mayoría participa en grupos scouts, grupos de iglesia y otro tipo de asociaciones. Muchos son volutarios en sus comunidades. Algunos operan algún negocio. No hay ninguna información concluyente que indique que sea preferible pasar mayor tiempo con compañeros de edad similar que con individuos de distintas edades.
¿Ha Cambiado la Actidud del Público Respecto a la Educación Doméstica?
Un escrutinio anual de Gallup indica que la opinión pública esta mezcalda. Quienes consideraron que la educación doméstica no era buena disminuyó desde un 73% en 1985 a un 57% en 1997 (Rose y Otros 1997). En 1988, cuando se les preguntó que si los padres debieran tener el derecho de poder elegir la educación doméstica, el 53% pensó que así debiera ser (Gallup y Elam 1988).
Un ochenta y dos por ciento de los encuestados en 1988 estaban de acuerdo en que los instructores del hogar deberían cumplir con los mismos estándares de certificación que los profesores de los colegios públicos. En 1997, un 88% estaba de acuerdo en que la educación doméstica debiera garantizar un mínimo de calidad educacional. En 1999, un 92 por ciento decía que los estudiantes educados en casa debieran tomar todos las evaluaciones requeridas a los estudiantes de colegios públicos (Rose y Gallup 1999).
La encuesta Gallup de 1999 pregunta por primera vez acerca de servicios de apoyo público para los estudiantes domésticos. El acceso a cursos de educación especial en colegios públicos fue favorecido por un 92% de los entrevistados; el 80% permitiría que los profesores domésticos puedan participar en actividades de desarrollo para educadores; el 74% permitiría participación en actividades extracurriculares de los colegios; el 73% permitiría que los estudiantes que se matriculen en educación para conductores; y el 53% proveería servicios de transporte.
En síntesis, la taza de crecimiento de la instrucción doméstica está disminuyendo. Actualmente los asuntos legales se enfocan en regulaciones específicas o en el acceso a los recursos. Los programas públicos para los estudiantes domésticos están en aumento. Donde se encuentren datos sobre evaluaciones, los estudiantes domésticos continúan teniendo buenos resultados. La aceptación de esta alternativa está creciendo, aunque el público quisiera ver la práctica reglamentada.
Referencias
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Bunday, Karl. Learn in Freedom (online site). http://learninfreedom.org/ (online resource). Cited material includes the following: Colleges that admit homeschoolers. http://learninfreedom.org/colleges_4_hmsc.html. Homeschooling is growing worldwide. http://learninfreedom.org/homeschool_growth.html.
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Rose, Lowell C.; Alec M. Gallup; and Stanley M. Elam (1997). "The 29th Annual Phi Delta Kappa/Gallup Poll of the Publics Attitudes Toward the Public Schools." Phi Delta Kappan 79, 1 (September 1997): 41-56. EJ 550 560.
Rudner, Lawrence. "Scholastic Achievement and Demographic Characteristics of Home School Students in 1998." Education Policy Analysis Archives 7, 8 (March 23, 1999) (an online publication). http://epaa.asu.edu/epaa/v7n8/
Smith, Christian, and David Sikkink. "Is Private Schooling Privatizing?" First Things 92 (April 1999): 16-20. http://ww.firstthings.com/ftissues/ft9904/articles/smith.html
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Patricia M Lines, Doctora en Filosofía, es una profesora distinguida del Instituto de Descubrimieto en Seattle (Discovery Institute). Ha servido como analista superior en el Departamento de Educación de los Estados Unidos y directora del Centro de Educación y Derecho de la Comisión de Educación de Estados Unidos.
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