ERIC Digest 139 - septiembre 2000
Perfilando a los Estudiantes en Relación con la Violencia
por Linda Lumsden
Luego de la racha de disparos y otros incidentes de violencia que han irrumpido en los colegios de nuestro país durante los últimos años, profesores y administradores están buscado desesperadamente formas confiables para predecir qué alumnos pudieran estar en serio riesgo de cruzar la línea invisible que lleva a la violencia. Aunque no existe una bola de cristal que pueda predecir con certeza el futuro potencial de un estudiante en relación con la violencia, funcionarios de los colegios están intensificando sus esfuerzos para identificar a los alumnos potencialmente peligrosos.
La confección de un perfil de los estudiantes, es una forma conflictiva en la prevención de la violencia, que muchos administradores están contemplando en su búsqueda por mantener la seguridad en los colegios. Mientras algunos perciben el perfilamiento como una herramienta prometedora, otros lo ven como una respuesta erróneamente concebida para enfocar el problema de la violencia escolar, el que causará más daño que beneficio. El presente Digest define lo que es el perfilamiento, discute los problemas que surgen al realizarlo y describe algunas estrategias adicionales para reducir el riesgo de violencia en los colegios.
¿Qué Significa Hacer un Perfil de los Estudiantes?
Perfilar los estudiantes es una expresión utilizada para referirse a un proceso mediante el cual una lista de comportamientos y características personales asociadas con los jóvenes, que han tenido un comportamiento violento es utilizada para intentar medir el potencial de un alumno en particular que pudiera actuar violentamente en el futuro. Si un gran número de items en la lista son verdaderos para un estudiante específico, la suposición es que ese estudiante tiene un riesgo mayor de cometer un acto violento.
Como Fey y otros (2000) señalan, En un perfilamiento inductivo, quien hace el perfil busca patrones en los datos disponibles e infiere posibles resultados - en el caso de los colegios, posibles casos de violencia cometidos por los estudiantes que se ajustan con el patrón. La estrategia es utilizada para predecir comportamientos y detener a estudiantes potencialmente violentos antes de que cometan el crimen [énfasis en el original].
¿Debiera el Personal del Colegio Intentar Predecir el Comportamiento de los Estudiantes?
Uno de los asuntos centrales con respecto a la idea de perfilar a los estudiantes por comportamientos violentos es si el personal del colegio debiera intentar hacer predicciones acerca de la propensión de un estudiante individual para cometer actos de violencia en el futuro, una misión que ha sido esquiva incluso para profesionales entrenados en salud mental.
El Secretario de Educación de los Estados Unidos, Richard W. Riley, se opone a la utilización de los colegios para identificar a estudiantes potencialmente violentos. Riley sostiene que la mejor manera de perfeccionar la seguridad en los colegios es creando un ambiente que empatice con los alumnos y que promueva un sentimiento de conección en los estudiantes y entre los estudiantes y el personal (Keneth Cooper 2000). Riley además señala que la investigación realizada en el Instituto Sobre la Violencia y el Comportamiento Destructivo (Institute on Violence and Destructive Behavior) de la Universidad de Oregon, indica que cuando los colegios promueven compasión, disciplina y una resolución pacífica de los conflictos, pueden prevenir hasta un 80% del comportamiento violento (Cooper).
Joe Morrison, director del colegio de North Allegheney, uno de los mayores suburbios de Pittsburgh, señala Este es un asunto en el que ni siquiera debiéramos considerar involucrarnos (McKay 1999). Piensa que los estudiantes podrían ser injustamente clasificados y que la información anotada en sus hojas de vida podría perseguirlos por el resto de sus carreras como estudiantes (Mckay).
Un informe recientemente entregado por el FBI, El Tirador Escolar: una perspectiva evaluativa de la amenaza [The School Shooter: A Threat Assesment Perspective](OToole 2000), provee un modelo para evaluar la seriedad de las amenazas y el ofrecimiento de intervención. El informe señala que hasta este momento, no hay ninguna investigación que haya identificado peculiaridades y caracterísiticas que permitan distinguir confiablemente a los tiradores de otros estudiantes y sostiene que desarrollando un perfil puede sonar como una razonable medida de prevención, pero que en la práctica el tratar de diseñar un catálogo o una lista de señales de advertencia para detectar a los posibles tiradores, puede ser miope e incluso peligroso.
Sin embargo, Mary Leiker, Superintendente de los Colegios Públicos de Kenwood, Michigan, quien ha implementado un programa para evaluar la violencia de los estudiantes, tiene una perspectiva distinta. Señala, Hacer un perfil no es algo en lo que la mayoría pensemos. Pero...el hecho es que tengo que vivir conmigo misma. Si como superintendente y educadora dejo una piedra sin remover para tratar de mantener a salvo a los estudiantes, si pierdo a un estudiante por esa causa, no sé cómo podría superarlo (LaFee 2000).
Muchos de los que brindan apoyo para hacer el perfil de los alumnos con relación a la violencia, están convencidos de que mantener los colegios seguros es tan crítico que medidas concebidas como extremas son necesarias. Algunos administradores están preocupados de que si la violencia visita sus colegios podrían tener que enfrentar acciones legales - además de una tremenda culpabilidad personal en caso de que no hubieran hecho todo lo posible para tratar de crear un ambiente escolar seguro. Sin embargo, la elección de embarcarse en la realización de perfiles, acarrea también un número de problemas éticos y jurídicos para los colegios.
¿Es Confiable la Realización del Perfil?
Un asunto crítico que debe ser examinado es si el perfilar a los alumnos en relación con la violencia es un proceso confiable. Esto es ¿puede el perfilamiento de los estudiantes predecir en forma precisa el potencial del estudiante para perpetrar violencia?
De acuerdo a Lois Flaherty, sicólogo infantil y de adolescentes y vocero de la Asociación Americana de Sicología (American Psychological Association) el veredicto todavía es inconcluyente, no creo que tengamos ningún tipo de información que nos diga si es o no efectiva. Y la falta de investigación es sólo una entre muchas otras situaciones (LaFee).
Terry Royster, agente del FBI, sostiene que los profesores que observan e interactúan con los estudiantes diariamente por un período de tiempo son una fuente más confiable de información acerca de cuáles alumnos son problemáticos y tienen mayor necesidad de asistencia. Señala, Lo que enfatizo es realmente que nos olvidemos de la evaluación del comportamiento de tiradores en el colegio y nos concentremos en la sala de clases. Cada profesor podrá decir cuál alumno está más propenso a producir problemas (LaFee).
Otro factor que complica es el hecho de que no haya una sola lista de signos de advertencia de comportamiento sobre la cual haya concenso entre los profesionales. En realidad hay varias listas, cada una desarrollada por distintas organizaciones educacionales y de salud mental. Al comparar los items de una lista de signos de advertencia con los de otra, se encuentra solamente una correlación entre baja y moderada (Fey y otros).
En otras palabras, incluso el aspecto de cuáles elementos deben ser incluidos como indicadores de violencia futura, permanece, al menos parcialmente, sin resolución. Por lo tanto, un desafío inicial que enfrentan los colegios que optan por embarcarse en el perfilamiento de los estudiantes, es decidir qué lista o guía debe ser usada como estándar con la cual evaluar a los estudiantes.
Además no se pensó nunca que algunas listas con signos de advertencia, como las que aparecen en la publicación del Departamento de Educación Early Warning,Timiely Response (Advertencia Temprana, Respuesta Oportuna) (1998), sería utilizadas para propósitos de perfilamiento. Sin embargo, a pesar de una fuerte cautela establecida para este efecto dentro de la misma publicación, en algunos casos este mensaje no ha sido escuchado, lo que perturba a Kevin Dwyer, uno de los autores (El Perfilamiento de los Estudiantes Puede Causar más Daño) [Profiling Students May Cause More Harm 1999).
¿Qué Preguntas y Preocupaciones Surgen del Perfilamiento de los Estudiantes?
Una decisión acerca del perfilamiento no debiera tomarse ligeramente. Sus implicancias tanto para los alumnos como para el colegio son difíciles de alcanzar y debiera dársele la debida consideración.
Una objeción es que aunque ciertas características o patrones de comportamiento tienden a ser más notorios entre los estudiantes que comenten actos de violencia, muchos jóvenes pueden mostrar estos comportamientos o características - o encajar en el perfil - aunque nunca lleguen a transformarse en individuos violentos. Como señala LaFee, Descripciones de cambios de humor, rabia, comportamiento confrontacional y baja autoestima pueden ser utilizados para describir a cualquier adolescente en cierto momento'.
Fey y otros además señalan que las autoridades de los colegios pueden enfrentar juicios tanto como una cobertura negativa de la prensa, una vez que un estudiante es identificado errónemente de estar al borde de cometer un acto de violencia'.
Otra preocupación es mencionada por Hill Walker, Codirector del Instituto sobre Violencia y Comportamiento Destructivo (Institute on Violence and Destructive Behavior) en la Universidad de Oregon, quien señala que los esfuerzos para evaluar la propensión de los alumnos para desarrollar violencia en el futuro, inevitablemente resulta en evaluaciones falsas tanto en términos positivos como negativos (El Perfilamiento de los Estudiantes Puede Causar más Daño) [Profiling Students May Cause More Harm]. Walker piensa que la posibilidad de que sean víctimas de abuso es tan grande como la posibilidad de que cometan actos violentos'.
Flattery señala otros asuntos que permanecen sin resolver: Está la pregunta de quién realizará la evaluación e identificación de los estudiantes. ¿Qué ocurre con los resultados? ¿Serán utilizados para separar a los niños para una mayor estigmatización y un mayor aislamiento? ¿De qué manera son afectadas las libertades civiles? (LaFee).
Fey y otros subrayan el hecho de que la estereotipización, la discriminación y la identificación equivocada de los estudiantes potencialmente violentos son éticamente injustificadas, incluso si la intención es proteger a los niños de ser dañados. Como ellos mismos puntualizan, la implementación del perfil altera el clima y la cultura escolar y toca profundamente lo que los colegios debieran y deberán parecer (Fey y otros).
Otro elemento importante considerado por Pam Riley, director ejecutivo del Centro de Prevención de Violencia Escolar (Center for Prevention of School Violence), es que si incluso el personal del colegio pudiera identificar con precisión a los alumnos con problemas, mediante el perfilamiento, la mayoría no sabría qué hacer a continuación (LaFee) ¿Debiera solamente el personal del colegio intentar mantener una vigilancia mayor sobre el alumno? ¿Pueden o deben requerirles a los estudiantes o familias que obtengan ayuda sicológica?¿Cambiar a los alumnos a un lugar educacional alternativo? ¿Expulsar al alumno?
¿Qué Otras Posibilidades Pueden Utilizar los Colegios para Prevenir la Violencia?
La violencia juvenil es un asunto extremadamente complejo y deberá hacerse un esfuerzo concertado por muchos sectores de la sociedad para avanzar en la solución del problema. Felizmente algunos caminos a seguir están a mano.
Elias y colegas sostienen que los colegios pueden cumplir una función importante en prevenir la violencia si eligen enfocarse en el aprendizaje social y emocional además del académico. Creen que la misión de los colegios debe abarcar a los estudiantes que se involucren en una toma responsable de decisiones, comprender los signos de los sentimientos propios y de otros, escuchar con precisión, recordar lo que se oye y aprender, comunicarse efectivamente y respetar las diferencias. Asistiendo a los alumnos para que desarrollen una competencia en tales habilidades sociales y emocionales no solamente reducirá la violencia interpersonal sino que además fomentará un ambiente confortable y cooperativo que refuerze el aprendizaje académico.
Embarcándose en lo que se denomina como perfilamiento de incidentes (en oposición al perfilamiento de estudiantes ) puede además ayudar a los colegios en su campaña de reducción de violencia y otros incidentes de comportamiento (LaFee). El perfilamiento de incidentes permite revisar los antecedentes de referencia con que cuenta la oficina, y así conocer las razones principales por las cuales los estudiantes son enviados a ella o son suspendidos, los lugares del edificio donde los problemas se producen con más frecuencia (como comedores o pasillos), y si los incidentes se concentran alrededor de ciertas horas del día, etc.
Este tipo de información existe en la mayoría de los colegios pero raramente es revisada y analizada.Esta información puede revelar a menudo tendencias e iluminar aspectos donde es necesario hacer ajustes en las instalaciones del colegio (por ejemplo, ubicando mayor cantidad de profesores en los pasillos para supervisar mejor las transiciones de las clases, si la mayoría de los incidentes en un colegio específico están ocurriendo durante esos períodos).
Las evaluaciones funcionales son otra herramienta que los colegios pueden utilizar para encarar problemas de comportamiento a nivel individual en vez de hacerlo a nivel de colegio. En una evaluación funcional, los datos relativos a factores concernientes que puedan influir en un estudiante particular con un comportamiento problemático son recopilados mediante la observación directa. El propósito de la evaluación es identificar variables que gatillen el comportamiento y los factores que ayudan a mantenerlo, crear hipótesis en relación con la razón por la cual el alumno desarrolla el comportamiento y finalmente, formular un plan de apoyo para enseñar y promover el comportamiento deseado en reemplazo del comportamiento problemático (Sprangue y otros 1998).
Michael Greene, director ejecutivo del Instituto de Violencia (The Violence Institute), dice, Ante todo, los funcionarios del colegio, ya sean administradores, profesores o quién sea, tienen que escuchar a los estudiantes sin juzgarlos. A menudo es todo lo que el niño necesita- alguien con quien hablar. Y eso requiere un entrenamiento mínimo (LaFee).
En tiempos donde las comunidades de todo el país están alzando sus voces para conseguir evidencia de que los líderes de los colegios están haciendo todo lo que tienen en su poder para prevenir mayores episodios de violencia estudiantil, los administradores deberán considerar cuidadosamente el riesgo potencial además de los posibles beneficios asociados con cualquier dato considerado como herramienta para hacer más seguros a los colegios.
Referencias
Cooper, Kenneth J. "Riley Rejects Schools Profiling of Potentially Violent Students. The Washington Post Online (April 29, 2000): A11.
Dwyer, Kevin; David Osher; and Cynthia Warger. Early Warning, Timely Response: A Guide to Safe Schools. Washington, DC: U.S. Department of Education, 1998. http://www.ed.gov/offices/OSERS/OSEP/earlywrn.html
Elias, Maurice J.; Linda Lantieri, Janet Patti; Herbert J. Walberg; and Joseph E. Zins. "Violence Is Preventable." Education Week (May 19, 1999): 45-49.
Fey, Gil-Patricia; J. Ron Nelson; and Maura L. Roberts. "The Perils of Profiling." The School Administrator 57, 2 (February 2000): 12-16.
Goodman, Steven. " The Power of Listening." Education Week (December 1, 1999).
LaFee, Scott. "Profiling Bad Apples." The School Administrator 57, 2 (February 2000): 6-11.
McKay, Gretchen. "Can Profiling Prevent School Violence?" Pittsburgh Post-Gazette (October 27, 1999). (Online Post-Gazette)
OToole, Mary Ellen. The School Shooter: A Threat Assessment Perspective. Washington, DC: Federal Bureau of Investigation, September 2000. 46 pages.
"Profiling Students May Cause More Harm." School Violence Alert 5, 10 (October 1999) 1, 4.
Sprague, Jeffrey; George Sugai; and Hill Walker. "Antisocial Behavior in Schools." In Handbook of Child Behavior Therapy, edited by Watson and Gresham. New York: Plenum Press, 1998.
Walker, Hill M., and Janet Eaton-Walker. "Key Questions About School Safety: Critical Issues and Recommended Solutions." NASSP Bulletin 84, 614 (March 2000): 46-55.
Wise, B.J. "Vaccinating Children Against Violence." Principal 79, 1 (September 1999): 14-15, 17, 20.
Un producto de ERIC Clearinghouse on Educational Management Facultad de
Educaci—n, Universidad de Oregon Eugene, Oregon 97403
Este articul— se public— gracias a la Universidad de Oregon y se tradujo
por CENLADEC (Centro Latinoamericano para el Desarrollo, la Educaci—n y la
cultura). De la Universidad de Playa Ancha. El art'culo es de difusi—n
pœblica y se puede reproducir libremente.
CENLADEC@UPA.CL
Fono: 56-32-283504 Fax: 56-32-280671
Traducci—n por Amado Lascar, amado@darkwing.uoregon.edu
|